A más de un mes del cierre parcial de gobierno, hay movimiento y esperanzas, pero no una solución

La gente hace cola en la Cocina Central Mundial del Chef José Andrés que abrió su sitio de alimentación de Cocina Central Mundial en la avenida Pennsylvania, para proporcionar comida a los trabajadores que se quedaron sin sueldo y a sus familias. Foto: AP / Pablo Martinez Monsivais.

La gente hace cola en la Cocina Central Mundial del Chef José Andrés que abrió su sitio de alimentación de Cocina Central Mundial en la avenida Pennsylvania, para proporcionar comida a los trabajadores que se quedaron sin sueldo y a sus familias. Foto: AP / Pablo Martinez Monsivais.

De la redacción

Una de dos piezas legislativas que serían sometidas este jueves al pleno del Senado para debatir una propuesta, que es respaldada por el líder de la mayoría republicana, Mitch McConnell, es para financiar el muro fronterizo del presidente Trump y reabrir partes del gobierno. Pero los demócratas la rechazaron rápidamente mientras se mantienen firmes al insistir en que el gobierno debe reabrirse antes que los legisladores procedan a un debate sobre la seguridad fronteriza.

El otro proyecto de ley que se  sometería a votación sería sobre una legislación aprobada por la Cámara de Representantes y respaldada por los demócratas para reabrir el gobierno sin proporcionar nuevos fondos para el muro.

Y es que una mayoría de senadores republicanos y demócratas impulsan una posible solución al cierre parcial de gobierno, que entra hoy en su día 33, desde que 800 mil trabajadores federales se quedaron sin sueldo.

Cada una de las propuestas estaría respaldada por cada uno de los partidos, luego de que sus respectivos líderes Mitch McConnell y Charles Schumer lo acordaran. Pero ambas, tratarían el tema del muro fronterizo de Trump en una negociación por separado, aunque sin embargo se espera que fracacen, dice la prensa.

De esta suerte, surge una breve esperanza de que con una de las propuestas se pudiera iniciar una fase más cooperativa ante una crisis que hasta el momento ha estado marcada casi en su totalidad por una postura partidista. Pero existe también el temor de que dicha votación, que contaría con un nutrido voto de senadores republicanos unidos al bloque demócrata pudiera no alcanzar los 60 votos requeridos para sobreponerse al muy probable veto del presidente Trump y quedarse corta.

Aun así, los votos copartidos podrían agregar nueva energía a los esfuerzos para negociar un compromiso bipartidista. Y es que con el cierre, ahora en su quinta semana, la presión está creciendo sobre ambas partes para reabrir el gobierno.

Se nota en el Capitolio un optimismo silencioso, dice la prensa, aunque también el reconocimiento de que todavía hay un largo camino por recorrer. Hasta esta mañana en Washington los senadores de ambos partidos continuaban hablando todavía. Pero este mismo hecho es importante en sí, porque hasta antes de hoy no se veía que se pudiera llegar al pleno del Senado con una votación que llevara a ambas partes a comenzar unas negociaciones serias.

Por su pare los demócratas insisten en que no hay negociación sobre la seguridad fronteriza hasta que se reabra el gobierno. Mientras la línea del presidente Trump persiste en que no reabrirá el gobierno sin fondos para el muro fronterizo. Obviamente, una o ambas posiciones tendrán que cambiar para que ocurra cualquier resolución.

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